Histoire
juin 30, 2026
EE. UU. despliega ayuda militar y financiera para Venezuela tras los sismos
Estados Unidos ha iniciado una operación de ayuda humanitaria a gran escala para Venezuela, que incluye el despliegue del Comando Sur, equipos de rescate de California y Virginia, y la evaluación del aeropuerto de Maiquetía para coordinar la logística. Además, el gobierno estadounidense ha enviado ayuda financiera y ha suspendido temporalmente las sanciones para facilitar las labores de socorro.
Estados Unidos se ha lanzado con una de sus mayores operaciones de ayuda en América Latina en años, mientras en Venezuela aún se cuentan muertos bajo los escombros. Entre hospitales colapsados y puentes caídos, la urgencia humanitaria choca con viejos recelos políticos.
Por un lado, Washington muestra músculo logístico y diplomático. Equipos de búsqueda y rescate de California y Virginia, respaldados operativamente por el ejército estadounidense, ya trabajan en el terreno junto a médicos, ingenieros, bomberos y perros de rescate.1 El paquete económico inicial sumó 150 millones de dólares canalizados vía ONU y ONG, y un segundo envío de fondos está en preparación.2 Al mismo tiempo, el Departamento del Tesoro suspendió por cuatro meses parte de las sanciones para que “todas las transacciones relacionadas con las operaciones de socorro (…) queden autorizadas” hasta el 23 de octubre.3
En el plano militar-humanitario, el Comando Sur se ha colocado en el centro de la escena: inspeccionó el aeropuerto de Maiquetía junto a altos mandos venezolanos para reabrir el principal punto de entrada de ayuda4, coordinó sobrevuelos conjuntos sobre las zonas más devastadas5 y desplegó capacidades satelitales para mapear daños, priorizar zonas críticas y mover aviones C‑17 y helicópteros Osprey con rescatistas especializados.6 Miami, convertida en “corazón” de la operación, federalizó equipos de rescate de Miami‑Dade y la ciudad de Miami, sumando cerca de 250 rescatistas civiles en Venezuela.7
El relato oficial suena casi idílico. Donald Trump habla de una “gran relación” con Caracas y asegura que Venezuela “ha sido fantástica” en la cooperación tras el terremoto.8 Pero en paralelo, el control aéreo de Maiquetía negó el ingreso a una aeronave cargada, según su plan de vuelo, con carpas y medicinas desde Miami, reavivando sospechas sobre la selectividad de los permisos en nombre de la “soberanía”.
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Así, la ayuda de EE. UU. se mueve entre dos narrativas: la de la salvación urgente, con tecnología satelital y dólares fluyendo, y la de una operación marcada por la geopolítica, donde cada vuelo autorizado —o bloqueado— dice tanto como cualquier discurso.