Histoire
4 nov. 2026

La ONU instala tres hospitales de campaña en La Guaira, Venezuela

El Sistema de Naciones Unidas ha instalado tres hospitales de campaña en el estado La Guaira para atender a los heridos por los recientes terremotos. Esta medida busca aliviar la presión sobre los centros de salud locales y mejorar la respuesta a la emergencia humanitaria.

La instalación de tres hospitales de campaña de la ONU en La Guaira es presentada como salvavidas inmediato, pero también desnuda, a la vista de todos, la fragilidad de un sistema que no resistió el primer gran sacudón.

La versión oficial e internacional: respuesta rápida y coordinada

Desde la narrativa gubernamental y de Naciones Unidas, el énfasis está en la capacidad de reacción. Gianluca Rampolla, coordinador residente de la ONU en Venezuela, subraya que los hospitales de campaña buscan atender a los heridos “directamente en la zona más afectada, sin saturar los hospitales de Caracas”, porque “no es sostenible trasladar a todos a centros sanitarios de Caracas”. La ONU describe un dispositivo más amplio: refugios “multiservicios” con baños y comedores cerca de las comunidades afectadas y un avión con unas 20 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo insumos para la potabilización de agua.

Las cifras oficiales refuerzan la dimensión de la tragedia: al menos 1.430 muertos, 3.238 heridos y más de 3.000 familias damnificadas tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5. El gobierno también exhibe músculo logístico: asegura haber distribuido 2.600 toneladas de alimentos y agua potable en La Guaira y destaca la llegada de más de 1.600 rescatistas de distintos países.

La otra cara: hospitales débiles, rescate precario

Sobre el terreno, la imagen es menos pulida. La ONG Provea denunció “olor a descomposición” en Caraballeda, cuerpos aún bajo los escombros y otros ya rescatados “esperando horas para ser trasladados”, en una zona con más de diez edificios colapsados donde vecinos y civiles han debido suplir la falta de equipos y rescatistas especializados.

En redes, la crítica apunta al corazón del problema: la precariedad estructural. Un tuit replicado por el activista nicaragüense Lesther Alemán recuerda “la importancia de que los hospitales estén en condiciones” y de que la policía, bomberos y cuerpos de asistencia estén “bien entrenados y equipados”, además de lo “vital” que resultan ambulancias y helicópteros de emergencia.

En resumen, la ONU y el gobierno venden eficiencia de crisis; las ONG y activistas ven, en esos mismos hospitales de campaña, un parche visible sobre años de abandono.