Histoire
juin 30, 2026

Mis à jour le juillet 1, 2026

SIC aprueba la integración de Primax y Biomax con condiciones

La Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia (SIC) autorizó la integración empresarial de Primax y Biomax, dos de los principales distribuidores de combustibles del país. La aprobación está sujeta a condiciones para mitigar riesgos de concentración en el mercado y preservar la competencia, una decisión valorada por el gremio del sector que pide vigilancia continua.

La gasolina en Colombia no solo arde en los surtidores: ahora también en los tableros de competencia. La integración entre Primax y Biomax promete un “nuevo equilibrio” en el mercado… o un oligopolio recargado, según a quién se escuche.

La versión oficial: eficiencia y “competencia redefinida”

Desde la orilla alineada con el Gobierno, el relato es de modernización y músculo empresarial. La SIC aprobó la integración entre Primax Colombia y UNO Corp (controlante de Biomax), presentada como “uno de los movimientos corporativos más relevantes del sector de combustibles en los últimos años”.

El énfasis está en la escala: Primax y Biomax ya concentraban más del 60 % del mercado; juntas se acercan al 30 % de participación en ventas de gasolina corriente, configurando un contrapeso más robusto frente a Terpel, que lidera con 41,07 %. Esa “integración entre Primax y Biomax redefine la competencia por los combustibles en Colombia”.

En este marco, el cambio de control –una filial de UNO Corp quedará como nuevo dueño mayoritario de Primax– se vende como una reconfiguración necesaria en un mercado estratégico y altamente competitivo.

La orilla crítica: sí, pero con lupa regulatoria

El enfoque opositor no discute la relevancia de la operación, pero pone el foco en los riesgos. La SIC autorizó la integración de Biomax, Autogas, Primax y Coesco “con condiciones para mitigar riesgos de concentración en el mercado de combustibles” y proteger la libre competencia.

El gremio Somos Uno respalda la decisión, pero con reservas: valora que la autoridad reconociera que la integración “profundiza estructuras de mercado que ya presentaban altos niveles de concentración y que podrían generar riesgos de coordinación entre competidores”. De ahí las medidas estructurales y de comportamiento: acceso de terceros a infraestructura de almacenamiento con capacidad reservada y tarifas máximas reguladas, además de órdenes de desinversión en ciertos activos.

Coincidencia incómoda

Ambos bandos aceptan lo mismo: nace un gigante que cambia las reglas del juego. La diferencia está en el énfasis. Para el discurso oficial, es un competidor más fuerte; para el gremio y los críticos, es un poder que solo es aceptable si la SIC mantiene el pie firme en el freno regulatorio.