Histoire
juin 30, 2026

Mis à jour le juillet 1, 2026

Conmemoran en Managua el 47.º aniversario de la gesta de la Colina 110

Militantes sandinistas y docentes del Distrito VII de Managua conmemoraron el 47.º aniversario de la masacre de la Colina 110 con una caminata y ofrendas florales. En los actos se rindió homenaje a los jóvenes combatientes caídos y se agasajó a las madres de los héroes y mártires, reafirmando el compromiso con su legado.

En Managua, la Colina 110 es hoy escenario de caminatas, flores y discursos oficiales, pero también de una memoria marcada por una de las masacres más crudas del somocismo. A 47 años, el relato que domina es el del sandinismo en el poder, que presenta aquel sacrificio como la semilla de la paz actual.

La versión alineada con el Gobierno muestra una sola línea narrativa: unidad, continuidad y agradecimiento al Frente Sandinista. La militancia del Distrito VII marchó entre banderas rojinegras “en honor a los héroes y mártires de la Colina 110”, reafirmando su compromiso de “continuar caminando de la mano con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN)” y con el “Buen Gobierno” actual. Los participantes insisten en que los 35 jóvenes “regaron con su sangre” la paz y la tranquilidad de hoy, y que su lucha “no fue en vano”.

Desde las aulas, el mensaje es el mismo, pero empaquetado como pedagogía histórica. Docentes y Unidades de Victoria rinden homenaje a los caídos subrayando que la sangre de los héroes “no ha sido derramada en vano, porque hoy gozamos de esta paz, estabilidad y del plan de gobierno de nuestros Copresidentes”. El relevo generacional es instruido para ver en cada política oficial la “materialización” del sacrificio de los jóvenes de la Colina 110 y del Gobierno encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.

En paralelo, las madres de los caídos son presentadas como testimonio vivo de esa ecuación dolor-sacrificio-progreso. En un acto de “amor y gratitud”, se les agasaja mientras dirigentes locales afirman que “la sangre abonada de cada uno de ellos está hoy rindiendo su fruto” en la paz que “vamos a defender”. Algunas madres agradecen al Gobierno y aseguran que sus hijos murieron por “un país que está progresando como ellos lo anhelaban”.

Lo que falta en esta conmemoración, dominada por el discurso oficial, es otra voz: la de quienes pudieran querer recordar la Colina 110 sin convertirla en mitología de partido. Por ahora, la memoria pública de esa masacre sigue hablándose, casi en exclusiva, en clave rojinegra.