Histoire
juin 30, 2026
Colombia vence a Paraguay y se corona campeona de la Liga de Naciones Femenina
La Selección Colombia Femenina se consagró campeona de la Liga de Naciones Femenina de la Conmebol al vencer a Paraguay 4-3 en un partido reñido. Con este triunfo, el equipo aseguró su clasificación directa al Mundial de Brasil 2027.
Colombia levantó la primera Liga de Naciones Femenina de Conmebol en un 4-3 dramático ante Paraguay, pero el pitazo final abrió otro partido: el de los relatos cruzados sobre lo que significa realmente este título.
Épica en la cancha vs. épica institucional
Los medios cercanos a la línea oficial presentan el triunfo como una gesta redonda: título, invicto y clasificación al Mundial de Brasil 2027 en un mismo paquete.1 Se subraya que Colombia “se convirtió en el primer campeón del torneo” y que es “el primer título de mayores en una competición femenina organizada por Conmebol”, marco perfecto para hablar de “páginas doradas” del fútbol nacional.2
La versión opositora coincide en la hazaña deportiva —“histórico”, “coronó campeona al sumar 20 puntos y ser líder en solitario”34— pero se cuela más el matiz: la selección “tuvo que sufrir” ante una Paraguay que no regaló nada y que obligó a remontar varias veces.4
Las héroes del césped vs. el relato político
Ambos lados elevan a las protagonistas: el golazo de Linda Caicedo y el doblete de Ana María Guzmán son relato obligatorio.13 Pero mientras unos hablan de “segundo tiempo soñado” y de una Colombia que “dominó la posesión” hasta voltear el 3-2 en contra,56 otros no pierden la oportunidad de recordar los cánticos racistas sufridos por Caicedo en el estadio, un dato incómodo que desentona con el tono triunfalista.3
Gloria deportiva vs. cuenta bancaria
La prensa alineada con el gobierno resalta el orgullo y luego baja el volumen cuando llega la pregunta incómoda: ¿cuánto pagó Conmebol? La respuesta: nada. “No se estableció bolsa de premios económicos” porque el torneo fue concebido solo como clasificatorio, se admite, casi en voz baja.7 El consuelo: lo que sí dejará plata es el Mundial 2027.
La oposición, en cambio, enfatiza más el contraste: título histórico, cupo al Mundial y a los Olímpicos, pero sin premio directo del torneo, lo que refuerza la sensación de una brecha entre el discurso de apoyo al femenino y las condiciones reales.3
En algo, al final, todos coinciden: el 4-3 en Asunción fue una epopeya. La pelea ahora será por quién capitaliza el grito de “campeonas”.