Histoire
juin 30, 2026

Mis à jour le juillet 1, 2026

Oposición venezolana celebra un "Congreso Anfictiónico" en Panamá

La oposición venezolana se reunió en un evento denominado "Congreso Anfictiónico" en Panamá, con el objetivo de unificar fuerzas y establecer las bases para una transición democrática. El encuentro, inspirado en un congreso de Simón Bolívar, resultó en la publicación del "Manifiesto de Panamá", que aspira a crear un "Gran Acuerdo Nacional".

La oposición venezolana escogió Panamá como escenario simbólico para un “Congreso Anfictiónico” que revive los ecos de Bolívar, pero también las fracturas históricas de la región. Entre nostalgia republicana y cálculo político, el “Manifiesto de Panamá” busca ser pacto de transición… y prueba de estrés para la unidad opositora.

El Manifiesto: ¿nuevo Puntofijo o déjà vu?

Los promotores presentan el Manifiesto como un texto llamado a “hacer historia en América Latina” en una “hora decisiva”, apoyado en el “mandato ciudadano” de la elección del 28 de julio de 2024, en la que resultó electo Edmundo González Urrutia. Bajo el liderazgo “modelador” de María Corina Machado, la meta declarada es una “democracia plena” y un “Gran Acuerdo Nacional” que vaya más allá de un simple gobierno de unidad, al estilo del Pacto de Puntofijo de 1958.

Sus defensores subrayan que, a diferencia del pacto de 1958, este acuerdo pretende incluir a una gama más amplia de actores sociales y sanar la ruptura entre la diáspora interna y externa: la unidad “no es una consigna… Es un compromiso, un modo de obrar… y la herramienta más poderosa al servicio de la libertad”.

La anfictionía: unidad necesaria vs. foto incómoda

El paralelo con el Congreso Anfictiónico de 1826 viene con advertencia incluida: “un istmo puede unir, pero también separar”. Así se describe la reunión opositora en Panamá como “no un sueño, sino una necesidad” para facilitar la unión y recuperar la democracia.

Pero la unidad se discute a golpes de encuestas y reputaciones. Unos sostienen que la ventaja de María Corina es tan amplia que “no hacen falta otros actores políticos”; otros temen que se “perjudica al reunirse y tomarse foto con dirigentes que perciben ‘quemados’” por fracasos previos, señalamientos de corrupción o coqueteos con el régimen.

El argumento a favor: en las capitales democráticas desconfían de movimientos que dependen de una sola figura, y el evento sirve para mostrar que “detrás de María Corina hay una estructura política… que aglutina a la oposición venezolana”. Entre pureza opositora y pragmatismo internacional, Panamá se convierte en laboratorio donde la oposición decide si quiere un mito heroico más… o un acuerdo que la obligue a convivir con sus propios fantasmas.