Histoire
juin 30, 2026
Proponen 'Ley Yulixa Toloza' para regular cirugías estéticas en Colombia
Tras la muerte de Yulixa Toloza en un procedimiento estético clandestino, el presidente Gustavo Petro anunció que el gobierno presentará un proyecto de ley con su nombre para regular las cirugías estéticas. La ley busca endurecer los requisitos y controles para garantizar que solo profesionales idóneos realicen estos procedimientos. La Fiscalía avanza en la extradición de los implicados desde Venezuela.
La muerte de Yulixa Toloza destapó algo más que una tragedia personal: puso frente al espejo a un Estado que promete regular lo que ni siquiera ha sabido vigilar.
El relato del Gobierno: ley, títulos y mano dura
Desde la Casa de Nariño, la respuesta es normativa y contundente. El presidente Gustavo Petro anunció la “Ley Yulixa Toloza”, un proyecto que “buscará establecer mayores exigencias para la realización de cirugías estéticas” y garantizar que solo se practiquen por “profesionales con la formación requerida”.1 La iniciativa pretende que “nadie pueda hacer cirugía estética sino con título de médico cirujano especializado en la cirugía estética en universidad acreditada”, retomando un debate legislativo que lleva años empantanado.1
En paralelo, la Fiscalía mueve fichas penales. Avanza en la extradición y judicialización de cinco implicados en la muerte de Toloza, ocurrida tras un procedimiento de lipólisis láser en un establecimiento clandestino del sur de Bogotá, incluso con la posibilidad de recalificar el caso hacia desaparición forzada por el ocultamiento del cadáver.2
La oposición: no es falta de leyes, es falta de Estado
Desde la orilla crítica, el caso es prueba de un sistema que ya falló mucho antes de la nueva ley. Columnistas apuntan a que el centro donde operaron a Toloza era un establecimiento no autorizado, ella estuvo desaparecida seis días y fue hallada sin vida, y advierten que esto “no debe pasar desapercibido para la sociedad, ni tampoco para las autoridades”.3
El foco no está en más normas sino en la ineptitud del sistema y en la “negligencia e inactividad de las autoridades” para ejercer inspección y vigilancia estricta y permanente sobre estas falsas clínicas, que hoy pueden anunciar servicios, cobrar y operar sin “comprobada preparación médica, técnica y científica”.3
Coincidencias y choque de fondo
Ambos bandos coinciden en algo: las “clínicas de garaje” son una bomba sanitaria. El Gobierno apuesta por subir la vara legal y profesional; la oposición acusa que, sin control real, la Ley Yulixa Toloza puede terminar siendo otro homenaje póstumo más, pero no la última necropsia política.