Histoire
juin 30, 2026
Se agrava la salud del líder indígena nicaragüense Brooklyn Rivera
El estado de salud del líder indígena miskito y preso político Brooklyn Rivera se ha deteriorado gravemente tras casi tres años de desaparición forzada en Nicaragua. El gobierno ha publicado informes médicos detallando múltiples fallos orgánicos e infecciones, mientras Estados Unidos, el presidente de Colombia y organismos internacionales exigen su liberación inmediata, calificando el trato del régimen como "abominable".
El caso de Brooklyn Rivera ha pasado del silencio absoluto a la sobreactuación oficial: tras casi tres años de desaparición forzada, el régimen lo muestra agonizante en una cama de hospital mientras se niega a soltar las llaves de la celda.
El relato del régimen: “hermano” bien atendido
Los comunicados del MINSA describen un cuadro de secuelas de covid-19, fibrosis pulmonar, bronquiectasias y nuevas infecciones por Klebsiella, aspergilosis y una bacteria “panresistente”, además de cirrosis y fallo multiorgánico.1 Rosario Murillo insiste en que están atendiendo al “hermano Brooklyn Rivera” con “los mejores especialistas” y que se realizan juntas de neumología, neurología, nefrología y cardiología mientras pide a Dios por su recuperación.2 Otro parte oficial recalca la “esmerada atención” y detalla hasta resonancias magnéticas y manejo por equipos de “alto nivel”.3
La línea dura se mantiene: el MINSA afirma que trasladarlo a su casa, a otro hospital o al extranjero sería “pedir lo imposible” y pondría en riesgo su vida, cerrando la puerta a cualquier salida humanitaria.4
La contraparte: desaparición, crueldad y cinismo
Medios críticos recuerdan que Rivera fue capturado en 2023 “sano” y presentado ahora “al borde de la muerte” tras 971 días de desaparición forzada, con traqueotomía, ventilación mecánica e infección pulmonar severa.5 Artículos describen las fotos oficiales como un “daguerrotipo post mortem” que exhibe, más que enfermedad, la “crueldad criminal de la dictadura”.6
Su hija Tininiska rechaza los comunicados oficiales, denuncia que nunca se le permitió visitar a su padre y responsabiliza directamente al régimen por el deterioro de su salud.7 La Internacional Socialista habla de consecuencias “muy graves” para su salud y exige acceso humanitario inmediato y verificación independiente, junto con la liberación de todos los presos políticos.8
El coro internacional: de Washington a Petro
Estados Unidos acusa a la dictadura de intentar “ocultar su responsabilidad” y califica la represión y el trato a Rivera de “cruel”, “inhumano” y “abominable”, exigiendo su liberación “inmediata e incondicional” y la de todos los presos políticos “AHORA”.9 El presidente colombiano Gustavo Petro, antiguo aliado del sandinismo, se suma: “En las Américas no debe haber presos políticos” y reclama democracia en Nicaragua.10
Mientras el régimen reza en voz alta, la oposición resume el contraste: lamentos piadosos en público, cerrojos bien asegurados en la práctica.11