Histoire
juin 30, 2026
Muere joven en Nicaragua tras cirugía estética; señalan a médico con antecedentes
Jennyfer Elizabeth Reyes Castro, de 24 años, falleció en Matagalpa tras complicaciones de una liposucción realizada por el doctor Livang Argüello. La familia de la joven denuncia negligencia, mientras que el médico ya enfrentaba una condena previa por lesiones imprudentes en otro caso.
Una joven muerta tras una liposucción, un médico con condena previa y un sistema de control sanitario bajo sospecha: el caso de Jennyfer Elizabeth Reyes Castro expone algo más que una tragedia individual en Nicaragua.
Qué pasó y quién es el señalado
Los tres medios coinciden en el núcleo de los hechos: Jennyfer, de 24 años, viajó de Matagalpa a Managua para someterse a una liposucción de espalda y lipotransferencia de glúteos con el doctor Livang Clifford Argüello Molina, tras contactarlo vía Instagram en una página llamada “Ámate”.123 Fue dada de alta el mismo día y horas después empezó el calvario: dolor intenso, dificultad respiratoria, visión borrosa y, finalmente, ingreso a UCI en Matagalpa. Allí se constató perforación de pulmón, infección severa, embolia grasa y hemotórax; Jennyfer murió días después.23
Todos subrayan otro dato clave: Argüello “ya tenía una condena por mala práxis contra una paciente” por lesiones imprudentes en una lipopapada, con secuelas permanentes y una petición fiscal de tres años de prisión y suspensión del ejercicio profesional.23
Oposición: negligencia y sistema fallido
Desde medios opositores, el relato enfatiza la “indignación” y la repetición del nombre de Argüello en otro caso “con desenlace fatal”, vinculando la muerte con “presunta mala praxis médica” y con un Estado que no fiscaliza adecuadamente clínicas y especialidades.12 Se cuestiona que un médico sin especialidad en cirugía plástica practicara estos procedimientos y que la víctima fuera dada de alta el mismo día.
Prensa alineada: el médico, no el modelo
La cobertura más cercana al oficialismo también habla de “indignación en las redes” y de un “médico con antecedentes”, pero se concentra en el historial personal de Argüello y en la denuncia ante la Policía.3 El foco está en un “doctor con récord”, no en el Ministerio de Salud ni en la falta de supervisión estructural.
El punto ciego común
Oposición y medios alineados exhiben a un mismo villano, pero por razones distintas. Lo que casi nadie aborda de frente es la responsabilidad institucional: quién autorizó, quién supervisó y quién permitió que, con una condena fresca por lesiones imprudentes, el bisturí siguiera en la misma mano.