Histoire
juin 30, 2026
Presidente Petro de Colombia criticado por presunta participación en política
El presidente Gustavo Petro ha generado una fuerte controversia por presunta participación indebida en política al publicar en redes sociales mensajes de apoyo al candidato Iván Cepeda. Sectores de la oposición, el Procurador General y la candidata Claudia López han criticado duramente sus acciones, calificándolas de ilegales y de abuso de poder, mientras el ministro del Interior, Armando Benedetti, defendió al mandatario.
El pulso por la neutralidad del poder en Colombia tiene nuevo round: Gustavo Petro se declara atado por la ley, pero sus redes parecen estar en campaña. En el centro, un nombre: Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico.
Oposición: de “lluvia de críticas” a pedido de sanción
Para la oposición, lo de Petro no es un simple entusiasmo presidencial, sino campaña descarada. El Presidente compartió videos del cierre de campaña de Cepeda en Barranquilla, en plena veda, con mensajes celebrando “pueblos que se vuelven ríos gritando libertad” y remates como “El gato/tigre seguirá cazando ratones. Los y las libres volaremos. Viva el Caribe libertario”, interpretados como ataque velado a Abelardo de la Espriella.1
Medios alineados con esta lectura hablan de “lluvia de críticas” y sostienen que Petro “ha sobrepasado todos los límites” al intervenir “de frente” en la contienda a favor de Cepeda.2 Otro análisis se pregunta sin rodeos: “¿Por qué no sancionan a Petro por hacerle campaña a Cepeda?”, destacando que el procurador Gregorio Eljach —elegido de una terna del propio Petro— ya había advertido la “obligación de neutralidad política” de los funcionarios en campaña.3
La aparente contradicción se refuerza con una entrevista en la que el propio Petro afirma que “no puedo hablar de candidatos porque está prohibido”, mientras sus publicaciones favoreciendo a Cepeda se multiplican en redes, según señalan sus críticos.4
Defensa desde el Gobierno: “análisis político”, no delito
Del otro lado, el ministro del Interior, Armando Benedetti, salió a apagar el incendio. Niega cualquier intervención indebida y reduce los mensajes de Petro a “un análisis político del Presidente, pero que no está invitando a votar por nadie”.5 Su línea roja es clara: mientras no haya constreñimiento ni compra de votos, “no se está ofreciendo plata por autoridad o mando para que la persona vote”.5
Benedetti va más allá y tilda de “medida hipócrita” las normas que restringen la participación política de altos funcionarios, sugiriendo que el verdadero exceso estaría en las limitaciones legales, no en los trinos del Presidente.5
El choque de narrativas
Así, mientras la oposición intenta convertir cada post de Petro en prueba de un abuso de poder sancionable, el Gobierno lo presenta como libertad de opinión amarrada por una regulación anacrónica. En juego no solo está el futuro de Cepeda, sino la línea —cada vez más borrosa— entre jefe de Estado y jefe de campaña.