Histoire
juin 30, 2026

Mis à jour le juillet 1, 2026

Presidente Petro retracta comentario sobre "muñecas de la mafia" en cumplimiento de fallo judicial

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se retractó públicamente por haber calificado a periodistas como "muñecas de la mafia". La retractación obedece a una sentencia de la Corte Constitucional que consideró la expresión como un acto de violencia simbólica y discriminatoria, y le ordenó ofrecer disculpas formales.

El pulso entre Gustavo Petro y la Corte Constitucional dejó una escena poco habitual: un presidente obligado a tragarse sus propias palabras en pleno Consejo de Ministros. No fue un gesto espontáneo de conciliación, sino el resultado de un fallo que calificó su lenguaje como violento y discriminatorio.

Lo que dijo y lo que tuvo que decir

Petro se retractó por haberse referido a periodistas colombianas como “muñecas de la mafia”, en cumplimiento estricto de una sentencia de la Corte Constitucional. El alto tribunal consideró que la expresión constituía violencia simbólica y discriminación, al asociar el trabajo de las periodistas con estructuras criminales y deslegitimar su ejercicio profesional.

En su retractación, el mandatario afirmó que “las mujeres que hacen periodismo en Colombia de ese grupo no son muñecas de la mafia, son ciudadanas autónomas, profesionales libres y parte sustancial de lo que mantiene en pie la democracia colombiana”, y ofreció disculpas públicas “a las periodistas aludidas y a todas las mujeres que ejercen este oficio en el país”.

La Corte versus la narrativa presidencial

La Corte fue clara: las palabras del presidente no estaban amparadas por la libertad de expresión, pues alimentan estereotipos y hostilidad contra las periodistas, y recordó que los servidores públicos tienen el deber reforzado de prevenir toda forma de violencia contra las mujeres, incluida la simbólica y digital.

Mientras tanto, desde la orilla crítica se hilvana este episodio con un patrón más amplio: Petro “por fin admite errores en su gobierno, aunque culpa a su ‘ingenuidad’”, lectura que presenta la retractación menos como un acto de convicción y más como un ajuste forzado en campaña y bajo presión judicial.

Coincidencias y choques

Hay un punto de encuentro: todos reconocen que el agravio existió y que debía corregirse. La diferencia está en el relato. La Corte habla de obligación constitucional; la oposición, de un presidente que llega tarde y por decreto al terreno de la autocrítica; Petro intenta encuadrarlo en una narrativa de aprendizaje y “errores” explicados por ingenuidad.

En el centro quedan las periodistas: de “muñecas de la mafia” a pilar de la democracia, pero solo después de que intervino el juez constitucional.