Histoire
juin 30, 2026
Alerta en Colombia por la inminente llegada del fenómeno de El Niño
Las autoridades y gremios del sector energético y ambiental de Colombia han hecho un llamado urgente a prepararse para la inminente llegada del fenómeno de El Niño. Con una alta probabilidad de consolidarse en el segundo semestre de 2026, se advierte sobre posibles alzas en los precios de alimentos y tarifas de energía, por lo que se recomiendan medidas preventivas como el ahorro energético y la gestión de embalses.
Colombia mira de reojo a El Niño: el termómetro sube, los embalses se tensan y todos hablan de prevención, pero cada actor dibuja un riesgo distinto… y reparte culpas de forma muy diferente.
Mientras las autoridades y gremios oficialistas venden el libreto de la “preparación urgente”, insisten en el ahorro y el ajuste técnico. El llamado es a “prepararse ante la inminente llegada de El Niño”, con un 82 % de probabilidad de consolidarse y prolongarse hasta 2027, activando termoeléctricas, acumulando agua en hidroeléctricas y lanzando campañas de ahorro con incentivos para los usuarios.1 EPM se alinea con ese mensaje: promete “gestión eficiente de sus embalses” y presume niveles de reservas por encima del promedio nacional para blindar la confiabilidad y evitar racionamientos en un sistema donde 70 % de la energía es hídrica.2
El discurso económico cercano al Gobierno admite el golpe al bolsillo, pero lo enmarca como un choque externo inevitable. Anif advierte que un Niño fuerte “podría volver a presionar” los precios de alimentos y energía en el segundo semestre de 2026, con probabilidades de consolidación de hasta 96 % hacia finales de año y una conclusión lapidaria: “a mayor temperatura, mayores precios”.3
En cambio, la oposición y voces más críticas no se quedan en el clima: ponen el dedo en la llaga institucional. Un editorial pregunta “¿Qué estamos esperando?” y acusa que Colombia llega “en una posición frágil”, con hidroeléctricas vulnerables, gas importado caro “por decisiones equivocadas de varios gobiernos, agravadas por la ideología de este”, y líneas de transmisión varadas por burocracia.4
Paradójicamente, la entidad reguladora suele leerse como tecnócrata pero aquí se parece más a un bombero que a un notario. La CREG anuncia un paquete para “fortalecer la confiabilidad y seguridad del sistema eléctrico”, desde permitir más excedentes al sistema hasta flexibilizar requisitos a nuevos proyectos y pagar a grandes usuarios por reducir consumo en momentos críticos.5
Coincidencia básica: El Niño viene y será caro. Diferencia clave: para el oficialismo, el reto es administrar bien el agua y la tarifa; para los críticos, el verdadero fenómeno no es solo climático sino político y regulatorio.