Estudiar en universidades confiscadas: incertidumbre, vigilancia y propaganda política
Los universitarios se quejan de la mala calidad de la educación, los problemas administrativos, la presencia de paramilitares y les preocupa la deserción estudiantil. “El nivel de mi educación bajó un montón”, manifestó una de las estudiantes consultada por DIVERGENTES.

TL;DR
- La calidad educativa en universidades nicaragüenses confiscadas es deficiente, marcada por la incertidumbre y la propaganda política.
- Se han despedido profesores, reemplazados por personal alineado al Frente Sandinista, y se prohíbe discutir temas políticos en clase.
- A pesar de ser consideradas 'públicas', los estudiantes continúan pagando aranceles, que en algunos casos han aumentado.
- Las universidades experimentan graves problemas administrativos, como dificultades en registros, pagos e inscripción de asignaturas.
- La cancelación de personerías jurídicas ha afectado a 27 universidades privadas desde 2022, con confiscación de bienes.
- Existe una limitación en la libertad de cátedra y se promueve el discurso del régimen, como la persecución del 'terrorismo'.
- La migración de estudiantes y la deserción son consecuencias directas de la crisis educativa, dejando vacíos de conocimiento y formación profesional.