Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

Expolicía es linchado en Cartagena tras ser confundido con un delincuente

Norberto Pérez Salas, un sargento pensionado de la Policía, murió tras ser linchado por una turba en el barrio Olaya Herrera de Cartagena. Al parecer, la comunidad lo confundió con un delincuente. Las autoridades confirmaron la captura de cuatro personas presuntamente implicadas en el homicidio.

Un expolicía linchado frente a una patrulla, una turba fuera de control y una ciudad que intenta entender cómo la sed de justicia termina en barbarie. El caso de Norberto Pérez en Cartagena expone, al mismo tiempo, el miedo profundo al delito y la desconfianza en las instituciones.

Qué pasó y qué versión domina

Los medios cercanos al Gobierno ponen el acento en la “confusión” y en la respuesta institucional. Norberto Pérez, pensionado de la Policía, habría llegado con un amigo a reclamar por un presunto robo, lo que derivó en una riña con jóvenes del sector. La Policía intervino, lo esposó y lo subió a una patrulla, pero una turba lo bajó del vehículo y lo golpeó hasta matarlo. Aquí el relato oficial subraya que cuatro personas ya fueron capturadas, tres por homicidio y violencia contra servidor público, como prueba de que el Estado actúa.

La mirada crítica: descontrol y vacío de autoridad

Desde la otra orilla, medios más críticos resaltan el carácter brutal y humillante del linchamiento. El Universal recuerda que el ataque quedó grabado: una turba lanzando objetos contundentes contra Pérez, tendido en el pavimento y “aparentemente con las manos esposadas”, mientras una patrulla de la Policía está a pocos metros. Esa imagen, más que una anécdota, es un símbolo de la pérdida de control estatal.

Además, se enfatiza que los hechos ocurrieron frente a un velorio de otra víctima de la violencia, en un barrio golpeado por homicidios recientes, lo que alimenta un clima de revancha y justicia por mano propia.

Coincidencias incómodas

Las dos versiones coinciden en lo esencial: un expolicía muere linchado por una turba, hay un contexto de robo previo y cuatro capturados. Discrepan en el énfasis: para la narrativa oficial, es un caso trágico pero en vías de esclarecimiento; para la crítica, es la radiografía de una ciudad donde el miedo, la rabia y la desconfianza pueden matar incluso a quien alguna vez representó la ley.