Historia
junio 30, 2026
Confirman llegada del fenómeno de El Niño a Colombia
El Ideam confirmó la llegada del fenómeno de El Niño a Colombia, adelantándose tres meses a lo previsto. Se espera que se intensifique a finales de 2026, con un aumento en las temperaturas y un mayor riesgo de sequías e incendios. Como respuesta, el gobierno ha anunciado medidas como incentivos al ahorro de energía.
El Niño ya está aquí, llegó tres meses antes y pone a Colombia a correr contra el reloj. El Gobierno lo vende como prueba de su agenda climática; los técnicos, como una emergencia silenciosa que ya empezó a sentirse en los ríos, los cultivos y la factura de la luz.
Ciencia vs. territorio: el mapa desigual del riesgo
El Ideam confirma que el fenómeno “ya inició oficialmente” y que su intensidad podría ser “muy fuerte” hacia fin de año, con un calentamiento anómalo en el Pacífico que altera las lluvias y las temperaturas en todo el país.1 La entidad insiste en que El Niño no afecta igual a todas las regiones: mientras Colombia tiende a registrar menos lluvias y más sequía, otros países como Ecuador pueden ver más precipitaciones.1
En tierra firme, la Cruz Roja concreta esa advertencia en nombres propios: “Bolívar, Córdoba, Sucre y La Guajira estarían en riesgo por El Niño”, junto con zonas del Valle del Cauca y el Magdalena, por incendios, caída de caudales y afectación de cultivos.2 Ideam refuerza la alarma: ya se sienten los primeros efectos, con alta probabilidad de anomalías superiores a 2 °C y riesgo de sequías históricas e incendios.3
Gobierno: crisis climática y factura eléctrica
El Ejecutivo ha hecho de la anticipación su bandera: el fenómeno “se adelantó 3 meses y llegará antes de lo previsto a Colombia”, con un pico crítico proyectado entre noviembre de 2026 y enero de 2027, lo que amenaza agua y energía.4
La respuesta estrella: “descuentos en la factura de energía para quienes ahorren y cobros más altos a quienes gasten más”, enmarcados en una “crisis producto del cambio climático” que exige uso eficiente de la electricidad y coordinación sectorial.5
Mientras científicos y humanitarios hablan de caudales, incendios y seguridad alimentaria, el Gobierno agrega un componente: que la batalla contra El Niño también se libra —y se cobra— en el recibo de la luz.