Historia
junio 30, 2026
Avión del papa León XIV sufre incidente técnico en Tenerife
El papa León XIV tuvo que regresar a Roma en un avión del rey Felipe VI de España después de que su vuelo oficial sufriera un fallo técnico en el aeropuerto de Tenerife. El incidente retrasó la salida del pontífice al concluir su visita al país.
El cierre de la visita de León XIV a España terminó menos como un acto solemne y más como una escena de serie política: un avión averiado en Tenerife, un rey que vuelve a la pista y un papa que acaba despegando en el Falcon reservado para la Jefatura del Estado.
Versión oficial: contratiempo con final de “broche de oro”
Los medios alineados con el Gobierno convierten el susto técnico en relato de cortesía de Estado. Subrayan que el papa “regresa a Roma en avión del rey Felipe VI tras incidente técnico en Tenerife”1, presentado como un fallo de motor en el Airbus de Iberia que obligó al pontífice a volver a la terminal antes del despegue1.
Desde el Vaticano se insiste en el gesto “amable” del monarca al ofrecer su aeronave oficial, en un viaje marcado por multitudes y mensajes sobre migración e integración1. En redes, la narrativa se refuerza: “#LeoneXIV fará rientro a Roma con l’aereo del Re di Spagna, offerto gentilmente da Sua Maestà”
2, y no falta el tono épico: “Ni el mejor protocolo habría planeado un cierre tan perfecto… A veces la Providencia también tiene sentido del detalle, con broche de ORO”
3.
Relato crítico: una avería muy terrenal
La mirada más crítica baja el tono triunfalista y se concentra en la avería y el retraso. Habla de “una incidencia técnica” que dejó el avión “parado momentáneamente en la pista” y obligó al papa a regresar a la terminal “acompañado por el rey”4. Se detalla el intento de reactivación del motor, el remolque del aparato “para intentar una nueva puesta en marcha” y el agua servida a periodistas y séquito mientras todo se resolv ía4.
Incluso el humor entra en juego: otro comentario viral sentencia que León XIV “ya conoce una de las experiencias más españolas: llegar al aeropuerto… y descubrir que una avería te impide continuar el viaje”, mientras se elogia al rey por su “solución, elegancia y sentido de Estado”
5.
Al final, todos coinciden en lo esencial: nadie resultó herido y el papa llegó a Roma. La diferencia está en el encuadre: para unos, un tropiezo convertido en postal monárquico-vaticana; para otros, un fallo técnico que ni el Falcon puede maquillar.