Historia
junio 30, 2026
Netanyahu ordena al ejército israelí ampliar el control en la Franja de Gaza
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha ordenado a las fuerzas armadas del país que expandan su control sobre la Franja de Gaza hasta ocupar el 70% del territorio. Esta medida intensifica la ofensiva militar y representa una violación de los términos del cese al fuego vigente con Hamás.
La orden de Benjamin Netanyahu de expandir el control militar israelí sobre Gaza hasta el 70% no solo redibuja el mapa de la Franja: también dinamita, de facto, la lógica del cese al fuego con Hamás y reabre el debate sobre hasta dónde está dispuesto a llegar su gobierno.
Lo que dice Netanyahu: avance “por etapas”
Desde la propia narrativa del primer ministro, la expansión es un paso calculado en una campaña en curso. En un coloquio en Cisjordania, Netanyahu presumió que Israel ya pasó de controlar “en torno al 52% al 60% de la Franja” y remató, ante quienes le pedían ocuparla toda: “Estábamos en el 50%, ahora hemos avanzado al 60% [...] Primero el 70%”.1
En otra intervención, fue aún más explícito sobre el objetivo militar: “Tenemos a Hamás contra las cuerdas”, aseguró, al anunciar que su orden al ejército es “pasar a 70%” de control territorial en Gaza.2
En el relato alineado con el gobierno, el movimiento es presentado como una ampliación necesaria de la presión, un esfuerzo gradual que continúa un avance ya consolidado en el terreno.1
Lo que señalan las críticas: ruptura de la tregua y crisis humanitaria
Desde una óptica más crítica, la misma decisión se lee como ruptura abierta de acuerdos. El anuncio “implica una violación de los términos establecidos en el cese al fuego con el movimiento islamista Hamás”, alcanzado tras dos años de conflicto y que preveía el retiro progresivo de las tropas israelíes, no su expansión.2
Según estos términos, las fuerzas israelíes debían replegarse detrás de la “línea amarilla”, que dejaba algo más del 50% de la Franja bajo control israelí. Netanyahu, en cambio, ha ido en la dirección opuesta: primero al 60%, ahora hacia el 70%.2
Mientras tanto, Gaza —hogar de más de 2 millones de palestinos— sufre una “crisis humanitaria persistente”, con ONG denunciando condiciones “catastróficas” y acusando a Israel de incumplir sus obligaciones bajo el derecho internacional.2
El contraste es brutal: donde el gobierno ve un tablero militar y porcentajes de control, los críticos ven la erosión de una tregua frágil y la profundización del desastre humanitario.