Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

Debate por anuncio del gobierno colombiano sobre reducción de la deuda externa

El presidente Gustavo Petro y el Ministerio de Hacienda anunciaron una reducción histórica de la deuda externa de Colombia, del 42% al 25% del PIB, gracias a operaciones como la cancelación de un Total Return Swap. Sin embargo, varios expertos económicos han refutado estas cifras, argumentando que la deuda bruta total ha aumentado y que la estrategia de canje de deuda ha generado pérdidas.

El Gobierno celebra una supuesta “reducción histórica” de la deuda externa; los economistas, en cambio, ven solo un cambio de etiqueta y una cuenta cada vez más abultada.

La versión oficial: menos deuda externa, menos vulnerabilidad

El Ministerio de Hacienda anunció con fanfarria que Colombia canceló el 100% del Total Return Swap (TRS) y que esto hace parte de una “estrategia de reducción del endeudamiento y fortalecimiento de las finanzas públicas”. Según la cartera, la deuda neta se ubica en torno al 57% del PIB, por debajo de lo proyectado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.

En paralelo, el presidente Gustavo Petro afirmó que la deuda externa cayó del 42% al 25% del PIB entre marzo y mayo de 2026, asegurando que “ahora somos menos vulnerables que nunca ante las crisis económicas del mundo”, apoyado en cifras del director de Crédito Público, Javier Cuéllar, quien habló de una “cifra sin precedentes” y de ahorros por 68 billones de pesos gracias a operaciones de manejo de deuda.

Hacienda también resalta que la deuda externa habría caído a mínimos históricos de 24,1% del total, reduciendo la exposición a choques externos.

La contraparte técnica: la deuda bruta sube, cambia la composición

Los expertos ponen el freno de mano. Un análisis de Portafolio subraya que, desde 2022, la deuda no se ha reducido, sino “recompuesto”: baja el peso relativo de la externa, pero la deuda bruta total llegó a 65,1% del PIB, el nivel más alto para un primer trimestre desde 1999. Concluyen que el país “no está menos endeudado en términos brutos”, solo más concentrado en deuda interna.

El inversionista Felipe Campos va más lejos: dice que desde agosto de 2022 la deuda interna subió 357 billones y la externa 37 billones; ambas crecieron, solo cambió la proporción. Asegura que el famoso salto de la deuda en dólares del 41% al 27% se explica sobre todo por la caída del tipo de cambio, “aquí el Gobierno no movió un dedo”, y que el canje de deuda en dólares al 6,2% por TES al 12,5% habría generado pérdidas realizadas de 17 billones, que se sumarían a 83 billones adicionales en intereses por otros canjes.

En síntesis: para el Gobierno, el vaso está históricamente medio lleno; para los economistas, el vaso es más grande… y ya rebosa.