Historia
junio 30, 2026

Actualizado el julio 1, 2026

Declaraciones de Trump sobre posible acuerdo de paz con Irán

El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó que las negociaciones de paz con Irán avanzan de forma constructiva, pero insistió en que el uranio enriquecido iraní debe ser entregado a Estados Unidos. El posible acuerdo, que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones, ha generado optimismo en los mercados pero también críticas de algunos republicanos como Marco Rubio.

Las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán avanzan a toda máquina, pero el vagón nuclear sigue descarrilado. Mientras la Casa Blanca vende prudencia y fortaleza, dentro del propio campo republicano crece el miedo a un “mal trato” que deje a Teherán con más poder y menos sanciones.

Lo que dice la Casa Blanca: acuerdo “sólido”, pero sin prisa

Desde el ala oficialista, el mensaje es de control y optimismo. Marco Rubio asegura que hay una propuesta “bastante sólida” para reabrir el estrecho de Ormuz y encaminar las conversaciones con Teherán sobre su programa nuclear. El secretario de Estado insiste en que no se trata de una improvisación exprés: la cuestión nuclear “no se puede resolver en 72 horas” ni “en la parte de atrás de una servilleta”, subraya, reivindicando el apoyo de “siete u ocho países de la región” al enfoque de Washington.

Trump, por su parte, endurece el tono técnico y simbólico: el “uranio enriquecido (¡polvo nuclear!) será entregado de inmediato a los Estados Unidos” para ser destruido, con supervisión internacional, promete, y repite que Irán “nunca obtendrá” un arma nuclear. Al mismo tiempo se vende como negociador paciente: las conversaciones “avanzan de manera ordenada y constructiva”, pero ha ordenado a su equipo “no apresurarse” porque “el tiempo está de nuestro lado”.

Lo que revelan las filtraciones: paz ahora, nuclear después

Los medios críticos dibujan otro cuadro. Según un borrador filtrado, el memorando prioriza suspender temporalmente sanciones petroleras, liberar fondos bloqueados y alivianar el bloqueo sobre Ormuz, sin exigir por ahora compromisos nucleares a Irán; ese capítulo se patearía a una negociación de 60 días posterior a la firma del acuerdo de paz.

Aquí está la grieta central: Washington vende firmeza nuclear mientras el texto filtrado muestra un “paz primero, átomos después”. Para los halcones republicanos, eso equivale a regalarle a Teherán tiempo, dinero y margen de maniobra en Ormuz. Para la Casa Blanca, es el precio —calculado— de detener una guerra y estabilizar los mercados, sin ceder la carta nuclear.

Cobertura de la historia