La derrota del centro
Durante años se instaló una idea cómoda en el debate político colombiano: para derrotar a la izquierda, la oposición debía moderarse. Evitar la confrontación ideológica, construir candidaturas amplias y hablar el lenguaje del consenso. Esa premisa no era marginal. Estructuró campañas, coaliciones y decisiones estratégicas durante un ciclo político entero.

TL;DR
- La oposición colombiana creyó erróneamente que la moderación era la estrategia adecuada para derrotar a la izquierda.
- Candidatos como Paloma Valencia, Pinzón, Luna, Galán y Cárdenas representaron una élite que priorizó credenciales sobre conexión con la gente.
- La victoria de Abelardo de la Espriella demostró que la claridad ideológica y la confrontación, en lugar de la ambigüedad, generan energía electoral.
- Figuras como Milei, Trump y Bukele consolidaron bloques intensos antes de buscar ampliar su base, un orden que la oposición colombiana invirtió.
- La ciudadanía castigó la ambigüedad y la falta de conexión con la realidad, no la claridad ideológica o la confrontación.