¿O somos tibios, o somos consecuentes?

Han sido días arduos, cargados de odio y polarización por ambas orillas. Frases como «estafador de estafadores» y «delincuente drogadito y miserable» retumban todavía en la memoria colectiva. El 21 de junio se acerca como una fecha que pasará a la historia: Colombia elige en segunda vuelta a su próximo presidente de la República.

¿O somos tibios, o somos consecuentes?

TL;DR

  • La elección presidencial colombiana de segunda vuelta se perfila como un evento histórico.
  • Los candidatos presentan modelos radicalmente distintos: uno enfocado en el agro y la inversión social, y otro en la reducción del Estado y la explotación de hidrocarburos.
  • Se advierte sobre el riesgo de militarización y la pérdida de la razón de ser de la justicia si un candidato con tendencias autoritarias gana.
  • El artículo llama a la unidad, especialmente a jóvenes, mujeres y educadores, para respaldar al candidato que representa la democracia legítima contra el autoritarismo.
  • Se compara la elección actual con la disputa ancestral entre liberales y conservadores, pero se enfoca en la dicotomía fundamental entre democracia y autoritarismo.