unknown
Re-encantar el mundo
Huesos no paraba de ladrar y de intentar meter el hocico debajo de la silla donde yo estaba sentada. Ante tanta insistencia me puse de pie y giré la silla patas arriba, entonces comprendí a qué se debía la turbación del perro: había una araña casi tan grande como la palma de mi mano. A mí me encantan las arañas así que la observé un rato con fascinación, luego grabé un video. Era una belleza, recubierta con pelitos cafés y pecas en el trasero. Le dije que no me picara, que yo no pensaba hacerle daño, que pronto la llevaría de vuelta a la cañada. Lo acepto: yo hablo con animales, plantas, objetos y con los fantasmas de todos mis muertos.

TL;DR
- Nombrar y hablar con elementos del entorno, como animales u objetos, es una forma de re-encantar el mundo.
- Esta práctica se relaciona con una conexión primitiva y un acto de rebeldía contra el materialismo puro.
- Carl Jung consideraba que la ciencia y la lógica fría habían desencantado el mundo, y nombrar las cosas ayuda a revertir esto.
- Ejemplos como el reloj de Federico el Grande o la desaparición de objetos cotidianos ilustran la aparente autonomía de las cosas.
- Ciertas culturas y religiones, como los indígenas y los budistas, muestran reverencia y conexión con objetos, confiréndoles poderes y agradeciéndoles su utilidad.