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Juni 30, 2026

Aktualisiert am Juli 1, 2026

Elecciones en Perú: Roberto Sánchez impugna votos del extranjero, estrechando el margen con Keiko Fujimori

La contienda presidencial en Perú se mantiene en vilo después de que el candidato Roberto Sánchez solicitara la nulidad de casi 300.000 votos emitidos en el extranjero, donde su rival Keiko Fujimori obtuvo una amplia ventaja. Aunque el conteo oficial da una ligera ventaja a Fujimori, la decisión del Jurado Nacional de Elecciones sobre la impugnación podría cambiar el resultado final.

La elección peruana se juega, voto a voto, en el punto más frágil del sistema: el sufragio en el extranjero. Mientras Keiko Fujimori se comporta como futura presidenta de facto, Roberto Sánchez apuesta todo a una impugnación masiva que podría reescribir el resultado.

Dos relatos irreconciliables

Del lado de Sánchez, el discurso es de confrontación total. El candidato de Juntos por el Perú habla de un “fraude en desarrollo” y advierte que su partido “no reconocerá a Keiko Fujimori en esas condiciones” si el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) no anula la votación en 119 oficinas consulares. Su equipo sostiene que el cambio de reglas para el voto exterior —la eliminación del escaneo y digitalización obligatoria de actas en segunda vuelta— habría roto la cadena de custodia y “abierto la puerta” a una manipulación en favor de Fujimori, pero sin presentar pruebas concretas.

Sánchez ya trasladó la batalla al terreno institucional: pidió la nulidad de los comicios en el extranjero, lo que afecta a unos 300.000 votos y ha sumido la elección en una “nueva fase de incertidumbre”. Según la ONPE, con el 99,70% escrutado, Fujimori tenía 50,111% frente a 49,889% de Sánchez, una diferencia de algo más de 40.000 votos.

El relato de la “presidenta en espera”

En el campo fujimorista, el mensaje es el de una victoria ya consolidada, pendiente solo del sello final del JNE. Con el 99,79% del conteo, Fujimori alcanza el 50,11% contra el 49,88% de Sánchez, con una ventaja de 42.097 votos que “ya no podrá ser revertida” por las pocas actas restantes. Desde esa posición de fuerza, la candidata se mueve como presidenta electa: anunció que, “culminado el conteo”, lo primero que hará será “solicitar una audiencia” con Julio Velarde para pedirle que siga al frente del Banco Central de Reserva.

Su narrativa es de estabilidad y mercados tranquilos: asegura que la posible continuidad de Velarde “ha generado mucha esperanza y una actitud muy positiva… no solo en los mercados financieros sino entre todos los peruanos”.

El giro que pende del JNE

La gran paradoja: si el JNE anula la votación exterior, los porcentajes se invierten y Sánchez pasaría a tener el 50,11% de los votos válidos, con 39.292 papeletas de ventaja. Si no lo hace, Fujimori quedará formalmente consagrada.

Así, mientras un bando habla de “resistencia patriótica” en las calles y el otro de reuniones con el Banco Central, el árbitro electoral sostiene la llave de un país partido en dos.

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