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Juni 30, 2026
Fallece el comandante cubano Ramiro Valdés Menéndez
El comandante de la Revolución y vice primer ministro cubano, Ramiro Valdés Menéndez, falleció a los 94 años. Figuras como el presidente Miguel Díaz-Canel y gobiernos aliados como el de Venezuela y Nicaragua lamentaron su muerte, destacando su papel histórico en la Revolución Cubana y su lealtad a Fidel y Raúl Castro.
La muerte del comandante cubano Ramiro Valdés Menéndez a los 94 años no solo cierra el ciclo de uno de los últimos “históricos” de la Revolución: también desnuda la grieta entre la épica oficial y las lecturas más críticas sobre su legado.
El héroe fiel, según La Habana y sus aliados
Para el Gobierno cubano, Valdés fue algo más que un alto funcionario: Miguel Díaz-Canel habla de un hombre cuya partida “duele profundamente, como la de un padre”, y subraya su “fidelidad absoluta al liderazgo de Fidel y Raúl Castro” y al Programa del Moncada “desde el asalto a la fortaleza de la dictadura en 1953 hasta el último aliento de su ejemplar vida”.1 En otra nota oficial se repite la idea de una vida marcada por la lealtad y el servicio al país, con el presidente remarcando su “ejemplar consagración al servicio de la Patria”.2
Venezuela se suma al canon heroico: el comunicado del gobierno de Nicolás Maduro destaca la “larga trayectoria” de Valdés y su papel en “momentos fundacionales de la vida política y social” de Cuba.3 Desde Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo van aún más lejos: “Celebramos la Vida Digna y Plena, entregada al Pueblo, a la Revolución Cubana y a los Pueblos Luchadores del Mundo”, y ensalzan su carácter “indoblegable e inclaudicable”.4
La otra mirada: luces históricas, sombras represivas
Los medios críticos recogen los mismos hitos —Moncada, Granma, Sierra Maestra—, pero los colocan en un contexto menos romántico. Se recuerda su rol en la construcción del aparato de seguridad del Estado, como fundador del Departamento de Seguridad del Estado (DSE) y de la Dirección General de Inteligencia (DGI), “dedicados al seguimiento, infiltración y represión de elementos opositores y anticomunistas dentro del país”.3
Incluso una crónica que admite su “brillante y extraordinaria hoja de servicios a la Patria” y su condición de “Héroe de la República de Cuba y del Trabajo”5 deja claro que su figura está atada a un sistema que muchos dentro y fuera de la isla identifican con control político y represión.
Entre la leyenda revolucionaria y la maquinaria de seguridad del régimen, el adiós a Ramiro Valdés consolida su lugar en la historia… y también en la polémica.