Story
Juni 30, 2026
La Fiscalía cita a indagatoria a Álvaro Uribe por masacres paramilitares
La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación formal y citó a indagatoria al expresidente Álvaro Uribe Vélez por su presunta responsabilidad en la conformación de grupos paramilitares y su posible implicación en las masacres de La Granja (1996) y El Aro (1997), así como en el homicidio del defensor de derechos humanos Jesús María Valle. Uribe ha calificado la citación, a pocos días de las elecciones, como una "clara presión política".
La política y la justicia chocan de frente: a tres días de las elecciones, el nombre de Álvaro Uribe vuelve al banquillo por las masacres paramilitares de los 90, mientras el país se pregunta si asiste a un acto de depuración histórica o a un movimiento de ajedrez electoral.
Lo que dice la Fiscalía (y quienes la respaldan)
La versión institucional es clara: la Fiscalía abrió una investigación formal contra el expresidente por su “presunta responsabilidad en la conformación y acción de grupos paramilitares en Antioquia durante la década de los noventa”, en particular en San Roque y en las incursiones de El Aro y La Granja.1 Los delitos bajo la lupa: concierto para delinquir agravado y homicidio en persona protegida, con la hipótesis de que la hacienda Guacharacas, de la familia Uribe, habría sido base de una estructura ilegal.1
Medios alineados con este enfoque subrayan el peso histórico del proceso: el expresidente “es citado a indagatoria por dos masacres de paramilitares” —La Granja (1996) y El Aro (1997)—, así como por el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle.2
La lectura crítica y de oposición
Desde sectores críticos se enfatiza el contexto político: “A tres días de elecciones, Fiscalía llama a indagatoria a Álvaro Uribe” por hechos ocurridos hace 30 años, remarcan, resaltando que la pesquisa incluye también el papel de Guacharacas en el surgimiento de estructuras como el Bloque Metro.3 Otros medios destacan que la citación recoge “El Aro, La Granja y otros casos de alto impacto” ligados a presuntos vínculos con estructuras paramilitares en Antioquia.4
La versión Uribe
Uribe responde en modo ofensiva política: denuncia que la fiscal que lo llama a indagatoria ejerce una “clara presión política” y que “no ha recibido una sola declaración” suya antes de vincularlo formalmente bajo el antiguo sistema penal, lo que —afirma— busca llevarlo directo a una condena.5
El choque es nítido: para unos, es un paso largamente aplazado hacia la verdad; para otros, un proceso judicial con olor a campaña.