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Juni 30, 2026
Corte Suprema ordena la captura de la senadora Martha Peralta por el caso UNGRD
La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia ordenó la captura de la senadora Martha Peralta Epieyú durante una diligencia de indagatoria. La senadora es investigada por su presunta participación en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La captura de la senadora Martha Peralta por orden de la Corte Suprema se ha convertido en algo más que un capítulo del caso UNGRD: es la nueva batalla simbólica entre la lucha anticorrupción y el discurso de persecución política.
Qué pasó y por qué
Los hechos son claros en lo jurídico, aunque no en lo político. La Sala de Instrucción ordenó la conducción y luego la captura de Peralta en plena diligencia de indagatoria por su presunta participación en el entramado de corrupción de la UNGRD, centrado en contratos de maquinaria y cupos indicativos para mover apoyos en el Congreso.1 La investigación formal es por tráfico de influencias y cohecho impropio.2
Según los expedientes, la Corte se apoya en declaraciones de Olmedo López, exdirector de la UNGRD, que la señalan como gestora de un contrato de maquinaria amarilla en La Guajira y como posible articuladora política de recursos públicos a cambio de respaldos legislativos.3
Oposición: el símbolo de la “mermelada” del cambio
Desde medios críticos al Gobierno se presenta el caso como prueba de que el escándalo UNGRD tocó de frente al Pacto Histórico. Subrayan que la senadora habría sido respaldada desde el Ministerio del Interior con proyectos y contratos para asegurar votos a favor de las reformas del Gobierno.4 Para este sector, el mensaje es que la “mermelada” no desapareció: solo cambió de color político.
Gobierno y entorno de Peralta: la tesis de la persecución
En la orilla cercana al oficialismo, el énfasis está en el carácter procesal de la medida: Peralta fue capturada en la misma Sala de Instrucción y permanecerá detenida mientras termina la indagatoria, sin que ello signifique todavía una decisión de fondo.5 Se recuerda que la diligencia se ordenó tras dos aplazamientos, pero se recalca que la senadora ha acudido a todas las citaciones y dice haber “actuado con transparencia”.6
El relato que impulsa Peralta es contundente: insiste en que todo se trata de una “persecución política” ligada a su pertenencia al proyecto del Pacto Histórico y a su presencia en campaña, donde respalda la candidatura de Iván Cepeda.7
Coincidencias y choque de narrativas
Ambos lados coinciden en algo incómodo: la captura se produce en medio de un clima electoral y con la UNGRD convertida en el mayor escándalo del gobierno Petro.8 La diferencia está en la lectura: para unos, la justicia empieza por fin a alcanzar a los aliados del poder; para otros, la justicia es el arma perfecta para golpear a una figura wayúu, presidenta de MAIS y ficha clave del oficialismo.
Mientras la Corte define la situación jurídica de Peralta al cierre de la indagatoria, el caso ya dictó una sentencia política: el escándalo UNGRD dejó de ser periférico y se sienta en la primera fila del proyecto de “cambio”.