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Juni 30, 2026
Venezuela denuncia derrame de crudo y Trinidad y Tobago inicia investigación
El gobierno de Venezuela denunció un nuevo derrame de petróleo en aguas compartidas, afirmando que es de mayor magnitud que uno anterior y que proviene de Trinidad y Tobago. En respuesta, las autoridades trinitenses iniciaron una investigación urgente para determinar el origen del vertido, aunque la petrolera estatal Heritage Petroleum declaró no haber encontrado evidencia de grandes cantidades de hidrocarburos.
Un derrame fantasma divide al Caribe: para Caracas, hay crudo avanzando hacia sus costas; para Puerto España, lo que hay por ahora son dudas y radares encendidos. En el medio, pescadores, ecosistemas y una relación bilateral ya caldeada.
Caracas: hay petróleo y hay culpable
Venezuela sostiene que un nuevo vertido “proveniente de Trinidad y Tobago” fue “confirmado por imágenes satelitales” y es mayor que el registrado en mayo, con “riesgos para los ecosistemas marinos, la actividad pesquera y las comunidades costeras”.1 El gobierno afirma haber constatado el “desplazamiento de contaminantes hacia aguas venezolanas” y activó protocolos de monitoreo y mitigación.2
Desde Caracas exigen que Trinidad y Tobago “asuma plenamente su responsabilidad” y adopte medidas inmediatas, reclamando “plena transparencia sobre las causas, alcance y consecuencias de este derrame” y reservándose acciones ante instancias internacionales para lograr compensaciones.3
Trinidad y Tobago: investigación sí, culpabilidad no
En Puerto España, la narrativa es más cautelosa. El ministro de Energía, Roodal Moonilal, anunció una “investigación urgente” sobre un “supuesto incidente de contaminación marina”, con despliegue de embarcaciones, drones y reconocimiento aéreo para determinar “el origen y la naturaleza de la sustancia observada”.4
La petrolera estatal Heritage Petroleum va más lejos: tras inspecciones conjuntas y vigilancia marítima, afirma que “no hay evidencia que respalde la presencia de grandes cantidades de hidrocarburos en el mar” ni anomalías en sus instalaciones.5
Choque de versiones, mismo riesgo
Mientras Venezuela habla de un derrame confirmado por satélite que “supera en magnitud” al de mayo y amenaza con llevar el caso a foros internacionales,6 Trinidad y Tobago subraya que, de momento, solo hay un “posible avistamiento” en estudio.7
Ambos gobiernos, sin embargo, coinciden en algo: investigar con urgencia. La diferencia es quién asume la culpa. Y mientras la diplomacia se enreda en tecnicismos, el Golfo de Paria sigue siendo el tablero donde se juegan la política, el petróleo y el futuro de las comunidades costeras.