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Juni 30, 2026
Secretario de Guerra de EE.UU. visita Guantánamo y advierte a Cuba
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, visitó la Base Naval de Guantánamo y advirtió a Cuba que sería "imprudente" adquirir armas que pudieran amenazar a Estados Unidos o la base. Sus declaraciones, en las que afirmó que "todas las opciones están sobre la mesa" respecto a una posible captura de Díaz-Canel, se producen en un contexto de alta tensión bilateral.
La visita relámpago del secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, a la Base Naval de Guantánamo convirtió un enclave ya polémico en la escenografía de una advertencia directa a La Habana y de un pulso geopolítico que todos aseguran no querer… pero todos se preparan para librar.
Washington: advertencias, ultimátums y “todas las opciones”
Los medios alineados con la narrativa de seguridad estadounidense subrayan el tono de amenaza calculada. Desde Guantánamo, Hegseth dejó claro que, en su visión, "lo que suceda en el futuro de Cuba está en manos de Estados Unidos" y del presidente norteamericano, insistiendo en que la isla se expone a "una confrontación que (…) no pueden mantener" si adquiere armas que alcancen la base o territorio estadounidense.1 Otros relatos remarcan que el jefe del Pentágono habló de que "hay opciones" cuando se le preguntó por una posible captura de Miguel Díaz-Canel, en paralelo a la operación contra Nicolás Maduro.2
En esa misma línea, se enfatiza que su viaje buscaba arengar a las tropas y reforzar el mensaje de que sería "imprudente" que Cuba intentara procurarse o acceder a armas con capacidad ofensiva contra EE.UU.3
Oposición y críticos: poder desmedido y tensión calculada
Los medios más críticos con Washington no niegan el músculo militar, pero le ponen foco al desequilibrio. Subrayan que Hegseth advirtió que sería "imprudente" que Cuba obtenga armas para atacar EE.UU., al tiempo que recordaba que "ningún país del mundo puede igualar la capacidad" militar estadounidense.4 El mensaje, interpretan, es menos de disuasión y más de tutela: "El futuro de Cuba está en nuestras manos… Pase lo que pase, el Departamento de Guerra estará preparado y listo para cualquier eventualidad".5
Mientras unos presentan la visita como un gesto de firmeza legítima ante reportes de compra de drones rusos e iraníes por parte de La Habana,1 otros la leen como parte de una estrategia de presión económica, sanciones y amenaza militar que empuja a Cuba al límite y eleva el riesgo de un choque que nadie admite querer, pero que todos parecen estar ensayando.