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Juni 30, 2026
Excarcelan a 13 presos políticos de la cárcel de Yare II en Venezuela
La ONG Foro Penal confirmó la liberación de al menos 13 presos políticos que se encontraban recluidos en el Complejo Penitenciario Yare II. Entre los liberados se encuentran trabajadores de PDVSA detenidos por el caso 'Pdvsa Obrero' y una adolescente. A pesar de la excarcelación, las personas liberadas permanecen sujetas a medidas cautelares.
La puerta de Yare II se abrió, pero las rejas siguen ahí, solo que ahora son judiciales y no de hierro. Las excarcelaciones de presos políticos en Venezuela se venden como avance, mientras ONG y familiares las describen como un “respiro” en medio de un sistema que casi no cambia.
Por un lado, el relato oficial y sus afines enfatiza la cifra y el gesto político: “libertad condicional para 16 presos políticos del caso ‘Pdvsa Obrero’ en Venezuela”1. La narrativa encaja con la línea de un gobierno que, tras una polémica ley de amnistía que dejó a muchos fuera, presume de estar corrigiendo excesos anteriores y respondiendo a gestiones ante comisiones parlamentarias y la Defensoría del Pueblo1.
Del otro lado, las ONG especializadas desmontan el triunfalismo. Foro Penal registra con precisión: “Hasta ahora hemos verificado 13 excarcelaciones de presos políticos el día de hoy desde Yare II. Las personas excarceladas permanecen sujetas a medidas restrictivas de su libertad”2. En otras palabras, cambio de celda: de la cárcel al régimen de presentación y controles judiciales.
Los medios independientes complejizan aún más el cuadro: hablan de “varios presos políticos” excarcelados, entre ellos trabajadores de PDVSA Amuay del caso PDVSA Obrero y recuerdan que, según familiares, todavía quedan al menos 85 personas detenidas ligadas a ese expediente3. La etiqueta “al menos 13 presos políticos” excarcelados se repite, pero siempre acompañada del recordatorio clave: “permanecen sujetas a medidas restrictivas de su libertad”4.
Incluso cuando se confirma que la ONG Foro Penal certifica “la excarcelación, con medidas cautelares, de al menos trece presos políticos”5, el contraste es brutal: mientras el discurso cercano al poder habla de avance y “bienvenida a la libertad”, las organizaciones de derechos humanos insisten en que no se trata de libertad plena, sino de una tregua frágil en un país donde aún se cuentan cientos de presos políticos.