Yo sólo quiero comer pan con tranquilidad
Puede ser porque el karma existe. O porque yo estaba muy joven, tanto como para no haber caído en cuenta de que también me iba a pasar. O porque, al final, es verdad eso de que los seres humanos, siendo tan diferentes, somos tan iguales. El caso es que por mucho tiempo me burlé de los hombres porque, a partir de cierta edad, sólo hablaban de las tres p: próstata, pensión, política. Y heme aquí, discutiendo con mis amigas sobre cómo y cuándo vamos a pensionarnos. Por supuesto nos preguntamos sobre los respectivos insomnios, niebla mental, bajones hormonales y sus consabidas alteraciones del ánimo. En cada charla surgen síntomas adicionales que ni siquiera sabíamos que eran síntomas y que, a partir del momento en que alguna los menciona, las demás comenzamos a experimentar.

TL;DR
- The author initially mocked men for discussing 'prostate, pension, politics' but now finds herself discussing similar concerns like retirement and menopause with friends.
- Modern women experience a multitude of symptoms and anxieties related to aging, hormonal changes, and diet, often driven by online information and 'experts'.
- This contrasts with the author's mother and her peers, who reported significantly fewer symptoms and concerns during menopause.
- The author suggests that the excess of information today leads to paranoia and unnecessary complications in life.
- She draws a parallel to Albert Camus's 'The Fall,' where a character creates drama to combat boredom.
- The author desires a return to a simpler way of living, free from constant worry, self-help gurus, and excessive wellness trends, wanting to enjoy simple pleasures like eating bread and aging gracefully.
- She expresses fatigue with the constant need to manage information and seek solutions for perceived problems.