De urnas y poetas

Lo que comenzó el lunes pasado para todos los colombianos que residen en el exterior, llega hoy a su clímax con esta jornada de votación en la que más de 41 millones de ciudadanos se enfrentan a la responsabilidad de elegir el rumbo, ese “para dónde vamos”, que a tantos preocupa. Sin embargo, la mayor amenaza en este proceso no radica solo en las profundas contradicciones fiscales o de seguridad que hereda el gobierno saliente. El peligro real se encuentra en cómo los nuevos ingenieros del alma han secuestrado el debate público, convirtiendo la política en un intercambio efímero de odios y falsas verdades.

De urnas y poetas

TL;DR

  • La política se ha convertido en un intercambio efímero de odios y falsedades, secuestrando el debate público.
  • El entorno digital inunda a los usuarios con contenido diseñado para explotar el miedo, desconectando del sentido común colectivo.
  • La participación virtual en redes sociales no equivale a construir país ni a defender la libertad.
  • Es necesario apagar los dispositivos para leer propuestas con rigor y conversar sin interferencias de las pantallas.
  • Desconectarse del ruido algorítmico es esencial para evitar caer en una espiral populista permanente.