El regreso del outsider: Trump no inventó la nueva derecha latinoamericana
Los estadounidenses tienen el don de nombrar las cosas, o de mostrar pioneros. Ahora, cuando los outsiders políticos —aquellos que reniegan de los políticos y se paran en los debates públicos como una nueva clase que juega a sus propias reglas— se señala como pionero a Donald Trump. La figura se ha vendido como nuevos en América Latina —con sus aranceles, deportaciones y lanchas hundidas en el Caribe—. Sí es cierto que, dado el poder de Estados Unidos, muchos nuevos líderes se alinean con el magnate. Pero el outsider, del que hoy se habla en Colombia por cuenta de Abelardo de la Espriella, es un viejo conocido de la región.

TL;DR
- El "outsider" político latinoamericano no es nuevo y tiene precursores históricos como Fujimori, Collor, Bucaram, Chávez y Berlusconi.
- El trumpismo se manifiesta en América Latina a través de contagio ideológico y apoyo directo de EE.UU. a líderes de derecha.
- El multilateralismo en crisis y la falta de marcos colectivos favorecen la negociación individual de los líderes.
- Figuras como Milei, Kast y Bukele adoptan el estilo "outsider" con políticas migratorias, mano dura y rechazo a agendas progresistas.
- Algunos líderes como Sheinbaum y Lula buscan un pragmatismo en sus relaciones con EE.UU. sin ceder soberanía.
- Cuba y Nicaragua mantienen una postura antiestadounidense, mientras Venezuela experimenta un deshielo condicionado.
- El éxito de Trump ha vuelto "respetable" un estilo que la corrección política mantenía a raya, actuando como acelerador y aval.