Las cosas por su nombre

Celebrar la muerte del Niño Guerrero sin hacerse ninguna pregunta es aceptar que los gobiernos pueden matar sin proceso a quien declaren enemigo. Ese es el principio que el chavismo ha usado durante veinte años contra su propia población. El operativo del 12 de junio no fue justicia. Fue una ejecución extrajudicial y eso, sin importar quién sea la víctima, es un crimen.

Las cosas por su nombre

TL;DR

  • La muerte del Niño Guerrero, jefe del Tren de Aragua, fue una ejecución extrajudicial y no un acto de justicia.
  • Se cuestiona la normalización de que los gobiernos puedan matar sin proceso a quienes declaren enemigos, un método usado por el chavismo.
  • El operativo del 12 de junio, atribuido a EE.UU. y Venezuela, evitó un juicio que podría haber revelado el alcance de los crímenes y las complicidades del Niño Guerrero.
  • El derecho internacional prohíbe la fuerza letal más allá de la estricta necesidad para proteger una vida, sin excepciones para criminales.
  • La participación de EE.UU. en territorio venezolano sienta un precedente peligroso sobre la posibilidad de que potencias extranjeras maten en suelo venezolano con permiso del régimen de turno.
  • El artículo critica la falta de explicación sobre la amenaza que representaba Guerrero al momento del ataque y las razones para su ejecución en lugar de su captura.
  • Se compara la operación con métodos de ejecuciones extrajudiciales previos en Venezuela, como las OLP y las FAES, documentados por organizaciones de derechos humanos y la ONU.
  • La muerte de Guerrero destruye una fuente de información crucial para muchos casos y priva a las víctimas de un juicio que establezca hechos y responsabilidades.
  • La Constitución venezolana prohíbe la pena de muerte, y el régimen tenía la obligación de detener a Guerrero y ponerlo a disposición de la justicia.