Reto a la neutralidad institucional
La recta final de la campaña presidencial ha estado marcada por una tensión entre la Casa de Nariño y los organismos de control. A pesar de las prohibiciones legales que impiden a los funcionarios intervenir en controversias electorales, el presidente ha asumido un rol de árbitro y protagonista, utilizando su cuenta en X y eventos oficiales para inclinar la balanza ideológica.

TL;DR
- El presidente interviene activamente en la campaña electoral, actuando como árbitro y descalificando a oponentes.
- Existen denuncias de estrategias sistemáticas de descalificación que atentan contra las garantías democráticas y la separación de poderes.
- Se investiga la posible manipulación de resultados electorales y el uso del aparato estatal para fines proselitistas.
- La situación económica del país es compleja, con advertencias sobre el deterioro fiscal y la reducción de la inversión extranjera.