Orden Sin República: el caso de “El Niño Guerrero” y Venezuela bajó el lente de Mancur Olson
El renombrado académico Mancur Olson construyó su teoría del “bandido estacionario” observando, entre otros casos históricos, la China de los señores de la guerra a comienzos del siglo XX.En su artículo de 1993 titulado “Dictatorship, Democracy, and Development”, y publicado en American Political Science Review, el autor expone como en medio de un país fragmentado, distintos caudillos armados saqueaban territorios, cobraban tributos y disputaban el control de poblaciones indefensas. Olson distinguió entonces entre el bandido itinerante, que roba y se va, y el bandido estacionario, que se instala, monopoliza la coerción y descubre que le conviene preservar cierto orden para seguir extrayendo riqueza en el futuro. El ejemplo de caudillos como Feng Yuxiang le permitió ilustrar una idea incómoda: a veces el poder político nace no de un contrato social noble, sino de la estabilización de la violencia.