Ya se tienen las herramientas
El viernes pasado el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural aprobó el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del Centro Histórico de Cartagena, una tarea pendiente que la ciudad tenía desde hace 19 años, cuando desde la Ley 1185 de 2008 se establecía la obligación de que toda declaratoria de Bien de Interés Cultural (BIC) debía expedir un PEMP y el Centro Histórico tenía esa condición desde 1959, y más recientemente desde 1984, cuando la Unesco la declara Patrimonio de la Humanidad. Al margen de esta columna sería muy interesante que una entidad independiente y con solvencia profesional y ética estableciera por qué la ciudad se demoró 19 años en lograr la aprobación del PEMP del Centro Histórico, y en especial identificar cuáles fueron los efectos o consecuencias de esa negligencia o incapacidad, para tratar de establecer las acciones urgentes a acometer para detener todo lo que se ha perdido, en especial en garantizar la protección, conservación y sostenibilidad de nuestro rico patrimonio material, o como dicen con alguna razón algunos expertos, para tratar de salvar lo poco que queda de original y autentico.