Sin pueblo no hay paraíso
Es evidente que muchas cosas han cambiado después de la captura de Maduro por fuerzas imperiales, pero también salta a la vista la relativa profundidad de los cambios. Nadie puede reclamar, cuando apenas vamos para cuatro meses de gobierno teledirigido, una mudanza profunda de las cosas, pero el panorama no se ha vuelto distinto como para pensar que ya existe uno nuevo. Quizá estemos ante el boceto de asuntos inéditos, pero hasta allí.