Lo que cayó del cielo el 3E provocó miedo e incertidumbre
Helena estaba chateando con sus excompañeros del colegio cuando sintió el primer estruendo. Inmediatamente, se asomó a la ventana y vio el cielo iluminado. Cerca de las dos de la mañana, despertó a su tía y le dijo “algo está pasando”. Su tía todavía con el sueño entero se incorporó como pudo y, con el corazón acelerado, empezó a ver como su teléfono se iba llenando de mensajes. Cada quien empezó a relatar lo que acontecía en Caracas la madrugada de ese sábado 3 de enero, cada historia era diferente, pero parecida a la vez, lo común era el miedo y la incertidumbre.