¿Puede Colombia convertirse en una nueva Venezuela?

Durante años me molestó —y debo admitirlo sin demasiada diplomacia— esa obsesión de algunos venezolanos con advertirle a Colombia que terminaría “convertida en Venezuela”. Me parecía una consigna perezosa, una caricatura histórica útil para campañas de miedo, pero intelectualmente pobre. Durante mucho tiempo defendí la idea de que ambos países tenían estructuras políticas distintas: Colombia poseía élites más cohesionadas, instituciones más resistentes, Fuerzas Armadas con mayor profesionalización y una tradición de fragmentación del poder que hacía improbable una deriva autoritaria como la venezolana.

¿Puede Colombia convertirse en una nueva Venezuela?

TL;DR

  • Colombia podría estar incubando una lógica política similar a la venezolana, donde las instituciones se ven como obstáculos.
  • El peligro de Iván Cepeda no es el de un caudillo, sino el de un político con una sensibilidad ideológica de izquierda que no ha aceptado los límites liberales al poder.
  • El gobierno de Gustavo Petro creó un clima de crítica a las instituciones y deslegitimación de la oposición, pero su desorden limitó el alcance de sus reformas.
  • Un proyecto político liderado por Cepeda podría mantener la confrontación institucional pero con mayor disciplina y eficacia.
  • La fragmentación del poder, que antes protegía a Colombia, ahora es vista por algunos como un obstáculo ilegítimo.
  • El debate sobre una Asamblea Constituyente es peligroso en América Latina, ya que a menudo altera el equilibrio institucional.
  • Las democracias contemporáneas no desaparecen por golpes militares, sino por un vaciamiento institucional gradual desde la legalidad.
  • Parte de la oposición colombiana está más enfocada en egos que en comprender la dimensión histórica del momento.
  • La erosión democrática no siempre hace ruido; a veces llega en nombre de los derechos, la inclusión o la paz.
  • Los venezolanos aprendieron que a veces se elige entre lo imperfecto y lo irreversible, priorizando el pragmatismo sobre el romanticismo político ante el riesgo autoritario.