El presidente que viola cerraduras
Conversando con un amigo a raíz de mi reciente columna “El Estado y sus pesos y contrapesos” decíamos que los controles son como las cerraduras de las casas que solo atajan a los decentes, pero no a los bandidos.

TL;DR
- Los controles democráticos son ineficaces ante quienes no los reconocen como frontera moral.
- Las democracias necesitan un conjunto mínimo de creencias, valores y principios compartidos.
- El abuso del poder por parte de los gobernantes daña el Contrato Social y la moral social.
- Es necesario recuperar la sanción y vergüenza por el abuso del poder y el respeto por las leyes.