La desesperanza de amar Colombia

Viví en la Costa siete años. Ocho si sumamos los periodos en que después he vuelto. Es mi segunda patria y no duden que cualquiera que entre en mi despacho de aburrido profesor universitario podrá ver junto a la Constitución de mi país natal, la de Colombia. Una junto a la otra como símbolo de mis dos almas. La europea blanca, fría y silenciosa. La caribeña dorada, cálida y alegremente escandalosa. Por ello, siéntanme un poquito como uno de los suyos y perdónenme las palabras que vienen a continuación, a las que no mueve otra cosa sino el amor por quien sabes perdido. Pues así sentí yo a Colombia esta semana. Tras comprobar, una vez más, que aquello que me llevó a dejarla y volver a mi tierra de origen no era locura mía, sino sensata observación de la realidad de un país que parece condenado a no querer ser aquello que podría ser.

La desesperanza de amar Colombia

TL;DR

  • El autor siente un profundo amor por Colombia, considerándola su segunda patria.
  • A pesar de su afecto, experimenta desesperanza y decepción ante la realidad del país.
  • Compara el amor por Colombia con amar a alguien que se sabe perdido, enfrentando dolor y frustración.
  • Describe a Colombia como una tierra abandonada a las manos de hombres egoístas y llenos de odio.
  • Aconseja a amigos románticos que se refugien en los libros y se alejen del mundo para evitar el sufrimiento.